Patentes

 Solicitudes internacionales

La fecha de solicitud de patente determina la fecha a partir de la cual se considera el estadio previo de la técnica, por lo que el conocimiento divulgado posteriormente a esa fecha no afectará la novedad del invento. Con el fin de facilitar la solicitud de patente en múltiples países se estableció el sistema de fecha de prioridad. Bajo este sistema, la fecha de prioridad reconocida es aquella de la primera solicitud realizada en el primer país, y se otorga un plazo de 12 meses a partir de la misma para realizar las solicitudes subsecuentes, beneficiándose de la fecha de prioridad reconocida.

Por otro lado, bajo el Tratado de Cooperación de Patentes, se establece la Solicitud Internacional, comúnmente conocida como PCT Application. Al presentar una solicitud internacional, se otorga un periodo de 30 meses a partir la fecha de prioridad reconocida para realizar la solicitud de patente en los países miembros que se desee. Cada solicitud debe ser buscada y examinada en cada país, cumpliendo con los requisitos correspondientes, incluyendo el pago de derechos. La solicitud PCT, no otorga una patente internacional, sino que da 18 meses extra para presentar las solicitudes requeridas. Estos meses dan una buena oportunidad a los inventores para buscar inversionistas y socios comerciales para financiar el desarrollo de la invención en las jurisdicciones relevantes. Una vez concluidos los 30 meses se pasa a la fase nacional en los que la solicitud es examinada en cada uno de los países seleccionados. Además, la solicitud a través del PCT conlleva la realización de un International Search Report sobre el estado de la técnica relevante para la solicitud.

Como se puede ver, es un proceso largo y costoso, que una vez iniciado con la primera solicitud establece un tiempo límite para solicitar y pagar los derechos correspondientes, por lo que sólo se debe emprender si se tiene al menos un plan de acción para la invención.

 Algunas consideraciones sobre la novedad de una invención, o el periodo de gracia.

Uno de los requerimientos básicos para la patentabilidad es la novedad. Para que algo sea considerado nuevo, debe ser diferente del estado de la técnica previo a la fecha de la presentación de la solicitud de patente. El estado de la técnica se considera al conjunto de conocimientos técnicos que se han hecho públicos, mediante una descripción oral o escrita, por la explotación o por cualquier otro medio de difusión o información tanto en México como en el extranjero. Por lo tanto, una presentación o la publicación de un artículo sobre el invento por el mismo autor podría destruir la novedad de un invento para efectos de patentamiento.

La legislación mexicana permite un periodo de gracia de un año previo a la fecha de solicitud de patente o prioridad reconocida en que el inventor puede dar a conocer su invención. Sin embargo, es importante considerar que las reglas de muchos países, entre ellos, todos los europeos y la Oficina Europea de Patentes, no contienen esta excepción y requieren una novedad absoluta. Por lo que la divulgación del invento en México antes de la solicitud de patente impediría su concesión en aquellos países. Por otro lado, Estados Unidos sí considera un periodo de gracia de un año, aunque con algunos requisitos específicos para divulgaciones hechas por terceros. Japón también considera un periodo de gracia para divulgaciones hechas por el inventor o el titular por un periodo de sólo seis meses previos a la solicitud. Incluso las jurisdicciones que contemplan excepciones a la novedad, similares a la mexicana, tienen particularidades y requisititos específicos al momento de presentar la solicitud, por lo que es muy importante conocerlas o, en lo posible, evitar realizar cualquier clase de divulgación pública del invento para evitar futuros contratiempos en otros países. Dar a conocer públicamente las características de un invento antes de hacer la solicitud de patente puede dañar las posibilidades futuras de comercialización del producto en uno o varios países e incrementar las posibilidades de litigios futuros para defenderla. En el caso de una invención que está en proceso de comercialización o transferencia esto puede afectar el interés de posibles inversionistas.